Tony Bennett, nacido en Nueva York el 03 de agosto de 1926 (fallecimiento el 21 de julio de 2023), es probablemente, después de la muerte de Frank Sinatra el último gran crooner jazz, verdadera leyenda en el mundo de la música y el entretenimiento.
En 1936, actuó ante el alcalde de Nueva York en la inauguración del Triborough Bridge. Así, comenzó a cantar mientras realizaba sus estudios en el High School of Industrial Art donde no solamente estudió música sino también pintura, arte que continúa practicando con éxito.
Bob Hope lo lanzó al estrellato musical en 1950 y ese mismo año, logró un contrato con CBS, en la que conoció a Percy Faith, que desde entonces se convirtió en su productor musical. Su primera etapa de gran acogida artística y comercial abarcó la década de 1950 y principios de los 60.
Algunos de sus grandes éxitos son: “Stranger in Paradise“, canción grabada para promocionar “Kismet”, un musical de Broadway, también la melodía “Blue Velvet”, éxitos que provocaron la histeria de las fans adolescentes tal como sucedía con Elvis Presley y Franz Sinatra. Tal era su acogida en esa época que ofrecía siete conciertos diarios (de 10:30 de la mañana a las 3 de la madrugada) en el Paramount Theatre de Nueva York.
En 1957, publicó el álbum “The Beat of My Heart”, una aproximación al jazz que tuvo buena acogida y se convirtió en el primer cantante de música popular en colaborar con Count Basie y su orquesta.
En 1962, Tony Bennett consiguió sus primeros dos Premios Grammy en las categorías: Grabación del Año y Mejor Interpretación Vocal Masculina como Solista con la canción “I Left My Heart in San Francisco”.
En los setentas y ochentas, realizó varias colaboraciones con figuras del jazz como Jimmy McPartland, Bill Evans, George Benson, Dizzy Gillespie y Dexter Gordon.
Su fórmula para no perder la vigencia en la competida industria musical fue hacer nuevas versiones de artistas clásicos del jazz como Billie Holiday, Frank Sinatra, Duke Ellington, y Louis Armstrong. Sin embargo, pocos años después su éxito empezó a declinar debido a que entonces el público se vio más inclinado hacia The Beatles y el Rock & Roll.
En 1979, Tony tocó fondo; gastaba más dinero del que podía, sufrió una terrible sobredosis de cocaína que casi le arrebató la vida y su casa en Los Ángeles corrió el riesgo de ser embargada por la Hacienda estadounidense.
En 1986, Tony volvió a firmar con la compañía de sus mayores éxitos: Columbia Records, y expandió su audiencia hacia una generación más joven, todo ello, manteniendo su estilo musical y su clásica imagen de caballero trajeado.
Así, su resurgimiento se concretó con “The Art of Excellence” que entró en las listas de superventas en 1986, dejando atrás los fracasos comerciales.
Tony Bennett, ha recibido 18 Premios Grammy en total, más dos Premios Emmy.
Te invitamos a disfrutar de la playlist que hemos preparado para ti, cliqueando aquí. Feliz día