Charles Chaplin; el músico detrás del genio

16 de Abril de 2026

Charles Spencer Chaplin​ (Walworth, Londres, Inglaterra, Reino Unido, 16 de abril de 1889 – Vevey, Vaud, Suiza, 25 de diciembre de 1977) actor cómico, cineasta y compositor inglés que alcanzó la fama en la era del cine mudo. 

Tras debutar siendo un niño en los escenarios del vaudeville británico, se une en 1910 a la compañía de Fred Karno, con quien realiza su primera gira norteamericana en 1912 con su violín a cuestas, un violín para zurdos con las cuerdas dispuestas en el orden inverso. Durante este periodo, toma lecciones del director de la orquesta de la compañía y estudia entre cuatro y seis horas diarias con la intención de poder dedicarse profesionalmente a la música, pero pronto se da cuenta de sus limitaciones. No sabía leer ni escribir música y jamás se consideró más que un aficionado, aunque muchos sostienen que fue un consumado músico.

Desde su juventud siguió tocando el piano, el violín (con el que practicaba casi todos los días porque decía que le servía para relajarse), la flauta, el órgano y también el violoncello. Poseía un sentido innato para la melodía, tocaba esos instrumentos “de oído” y fue autodidacta en su aprendizaje.

A pesar de que Chaplin renunció a utilizar la voz hasta El gran dictador, la consolidación del cine sonoro le produjo luego la satisfacción de poder escribir y controlar la música que sonaba durante la proyección de sus películas, a las que siempre llenó musicalmente con un gran talento para combinar con elegancia la comicidad de sus propuestas con el sentimentalismo más empalagoso, en el que revela su gusto por las melodías románticas y fáciles de retener y asociar a la comedia.

En 1931 Chaplin crea la música para su primera obra maestra, Luces de la ciudad (City Lights) y lo hace en solitario en lo que se considera su debut como compositor, aunque también aquí contó con la colaboración de un músico asociado, que esta vez fue Arthur Johnston, y detrás de bambalinas estarán los arreglos y la dirección musical del gran Alfred Newman. En este caso se verá envuelto en una demanda de plagio entablada por el compositor José Padilla por la utilización sin reparo alguno de su canción “La violetera” y perderá el pleito. 

Repetirá autoría exclusiva de la música en Tiempos modernos (Modern Times, 1936) con David Raksin como asociado y otra vez con arreglos y dirección musical de Newman, en cuya banda sonora aparece la bellísima canción “Smile” que se hiciera famosa y que fue escrita por Chaplin; en Monsieur Verdoux (1947) con Rudy Schrager como músico asociado, y en Candilejas (Limelight, 1952), con Ray Rasch, para la que compone el “tema de Terry”, al que en 1953 John Turner y Geoffrey Parsons le agregan letra y lo lanzan como canción renombrándolo “Eternally” con la voz de Jimmy Young, convirtiéndose en uno de los más célebres temas de toda la producción musical de Chaplin. Por su parte para Un rey en Nueva York (A King in New York, 1957) cuenta con Eric James y Dave Shand como músicos asociados.

Chaplin siempre tuvo claro el importante papel que la música tenía en sus películas y en el cine en general, y para concretar esa convicción, en la última etapa de su vida, retirado en Suiza, se propuso componer la música original que sus antiguos cortometrajes no tenían, molesto por los añadidos musicales que usual e indiscriminadamente manos ajenas insertaban en aquellos primeros cortos cómicos.

Nota basada en: https://themoviescores.com/inicio/biografias-de-compositores-de-bandas-sonoras/biografia-charles-chaplin-el-musico-detras-del-genio/

Te invitamos a disfrutar de sus composiciones en el siguiente enlace. Feliz día.